Existe mucha literatura sobre el fin del mundo relacionando los números y la fechas con grandes catástrofes sociales. Relaciones de las que se alimentan múltiples religiones bajo unas hipotéticas profecías.
Recuerdo que a la entrada del año 2000, los cuentos sociales auspiciaban un gran caos, debido a la informática y las consecuencias del cambio del numero del milenio. Nada pasó, mas que en el 1999 o posteriormente en el 2001.
Según la NASA, el sol hizo un cambio de polos en Febrero del 2001 y el próximo se calcula que será en 2012. En esa fecha habrá una alineación galáctica de planetas, cuando el sol se mueva al corazón de la Vía Láctea. La tierra terminará un ciclo de 26.000 años, si no existen errores de cálculo y también se alineara con el sol en medio de planetas gigantes, con lo que se supone que se creará una forma de fuerza gravitacional.
Recordemos que el planeta tierra se le calcula, con un margen de error del 1%, una edad de 4540 millones de años y que los calendarios con los que calculamos los años han sufrido diversas modificaciones en las formas de cuantificar los años y no son del todo exactos ante unos márgenes tan amplio de años.
Llego el 11/11/11, otra fecha fantástica a la que se le atribuyo entidad mágica, esta vez menos propagandística, puesto que existía otra fecha clave, el 21/12/2012. Me pregunto si por combinación numérica ¿debería ser el 21.12.2112 la fecha mágica, pese a que la mayoría de los actuales no existiríamos?.
Francamente no se que pensar sobre el tema, pero mientras estamos divagando sobre fechas y posibles consecuencias mientras nos olvidamos de lo más esencial: El equilibrio de la naturaleza, entendiéndola como algo inagotable y eterno.
Posiblemente, los seres humanos, estamos acostumbrados al miedo para actuar de un modo correcto, como nos suelen decir cuando estamos sumisos al poder político religioso.
El control social requiere de la religión. Cuando esta ya no es influyente, de los cuentos urbanos o de los mitos sociales, en vez de la razón y la coherencia. Mientras nos preocupamos del 2012, se siguen utilizando plaguicidas altamente dañinos, sembrando de nutrientes contaminados y derrochamos recursos naturales. Ponemos precio a la propia vida y a la del nuestro semejante. Todo se justifica por el poder de la economía a corto plazo. Este es el verdadero caos social, sin fecha determinada pero cercana.
Las dificultades y desigualdades en cubrir las necesidad básicas afectan cada vez a más población que se creía a salvo de la marginalidad. Población que hace pocos años, por su estatus social, no entendía que a ellos les pudiera afectar la miseria y se les situaría en la marginalidad del sistema social de que eran partícipes y del que entendían que los problemas sociales y medioambientales solo eran de otros estratos sociales, de otros continentes calificados como del tercer mundo y que a ellos no les afectaba. Se sentían seguros.
Actualmente, cuando esta clase media, pasiva y consumista, se ve cada vez mas afectada en la pérdida de los privilegios sociales que les otorgaba el denominado “estado del bienestar” y se siente traicionada por los propios poderes político-religiosos que con sus actitudes serviles perpetuaban, es cuando despierta de su letargo social e intelectual, dándose cuenta de que debe actuar ante los riesgos que estamos corriendo toda la población del planeta.
La situación de daño y explotación medioambiental es sumamente grave, todos estamos corriendo el mismo riesgo y estamos obligados, para sobrevivir, a buscar alternativas en un nuevo marco social, y de respeto medioambiental.
Simplemente estamos ante una nueva fase de crecimiento de conciencia social, y si para ello ha de llegar el 12.12.2012, bienvenido sea.
Enlazo esta vídeo sobre Los Mayas y Nostradamus.